Ponencia de la Subdirectora del DEP en coloquio organizado por USACH

Ponencia de la Subdirectora del DEP en coloquio organizado por USACH

 

El viernes 19 de junio de 2015 se realizó en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile el coloquio “Reforma de Educación, ley de desarrollo profesional docente: Desafíos hacia la formación de profesores”, organizado por el Departamento de Educación de la Facultad de Humanidades de la Universidad.

Este evento se centró en analizar el proyecto de ley sobre Carrera Profesional Docente, por medio de ponencias de expertos en el área. Expusieron en el coloquio Juan Manuel Zolezzi, Rector de la Universidad de Santiago de Chile; Marcelo Mella, Decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad; Camila Vallejo, Diputada y presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados; Saúl Contreras, Director del Departamento de Educación de la Universidad; Mirentxu Anaya, Directora Ejecutiva Fundación Educación 2020; Óscar Nail, Decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción y presidente del Consejo de Decanos de Facultades de Educación del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH); y Leonora Reyes; Subdirectora del Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la Universidad de Chile.

Los invitados coincidieron en la existencia de un cuestionamiento transversal al proyecto de ley en curso y realizaron diversas propuestas para su mejoramiento.

La investigadora e historiadora Leonora Reyes centró su ponencia en el trasfondo histórico de las problemáticas asociadas al trabajo docente, la necesidad de reformular las bases de la profesión docente y las propuestas provenientes desde docentes del sistema escolar y universitario para mejorar el proyecto de Ley de Desarrollo Profesional Docente o Carrera Docente.

En cuanto al primer punto, enfatizó que la situación del profesorado actual en Chile es fruto de un proceso histórico que ocurrió durante la dictadura militar y que precarizó la profesión docente. En este período se eliminó el Estatuto Administrativo y el Decreto de Carrera Docente que normaban la condición de empleados públicos y dependientes del Ministerio de Educación de los profesores de más del 75% de los establecimientos escolares chilenos. En su reemplazo el profesorado del sistema público fue traspasado a los Municipios quedando sujeto al Código del Trabajo, de la misma manera que el profesorado del sector privado, sector que comenzó a expandirse en consonancia con el crecimiento de la matrícula del sector privado.

En cuanto al proyecto de ley en cuestión, Reyes señaló que se requiere una reformulación en sus fundamentos políticos, epistemológicos y pedagógicos para que efectivamente favorezca una serie de principios que se señalan en el proyecto a modo de introducción, esto es: fortalecimiento de la profesión docente, educación pública de excelencia e inclusiva con principios democráticos.

Además señaló que debe construirse con la participación de los diversos actores del sistema educativo, obviamente con los profesores y profesoras, pero también con los centros de formación inicial docente y con los estudiantes de pedagogía.

Por último, Reyes planteó algunas propuestas en los ámbitos de la formación inicial docente, sus mallas curriculares y condiciones laborales.

Especificó que en la formación inicial, la admisión de los estudiantes de pedagogía debe basarse en criterios combinados tales como piso mínimo de rendimiento de educación media -no ranking- y entrevistas, para evaluar habilidades básicas, disposiciones vocacionales, talentos específicos. Por otro lado dijo que la formación inicial docente debe ser impartida exclusivamente en universidades estatales o en universidades privadas de carácter público.

Dentro de las propuestas respecto a las mallas curriculares en formación inicial docente, Reyes agrega que deben también reformularse para ser consistentes y adecuadas a los papeles pedagógicos disciplinares contemporáneos y a las necesidades educativas de un sistema inclusivo y basado en un enfoque de formación integral activo, que potencie la capacidad de investigación y reflexión de los estudiantes.

Para que esta formación sea posible se debe incorporar y potenciar el estudio de disciplinas como legislación laboral docente, la historia de la educación, políticas educativas y filosofía de la educación.

Para la historiadora, debe también existir un proceso de inducción de los recién egresados por parte de las comunidades escolares en que se convoque las capacidades docentes instala das en los establecimientos, porque a su juicio los saberes no están solo en los académicos, sino que también están en la escuela, para retroalimentar el sistema desde quienes lo conocen localmente y potenciar los espacios colectivos de acompañamiento.

En términos de estas condiciones básicas de trabajo, propone una mejora salarial a la profesión, que no esté condicionada con evaluación, sino que asegurando un salario mínimo de ingreso a la carrera docente que corresponda a profesiones similares y que considere la complejidad del trabajo en aula, de modo de hacer atractiva la carrera, pero además evitar la gran deserción que existe actualmente en los primeros años de la docencia.

Por último, señala que también debe existir, en sus palabras, una política nacional de prevención y tratamiento de enfermedades relacionadas a la labor docente. Además es necesario especificar un máximo de estudiantes por curso.

Por Departamento de Educación de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile, junio de 2015.

Revise el Documento de Síntesis de Coloquio aquí Revista PersPECtiva

Juan
Hola, soy Juan y soy un escritor fanático. Escribo siempre que puedo y sobre temas que me interesan. Espero que disfrute leyendo el blog y por favor hágamelo saber si tiene alguna opinión u opiniones.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*