Recordando a Docentes destacadas en el Día Internacional de la Mujer

Recordando a Docentes destacadas en el Día Internacional de la Mujer

 

Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer alrededor del mundo. Esta fecha nos recuerda la lucha por los derechos y la igualdad en diversos ámbitos de las mujeres a lo largo de la historia, y nos llama a no bajar los brazos porque aún queda mucho por conseguir. 

Por Muriel Solano

 

El Día Internacional de la Mujer conmemora varios hitos en de la lucha que históricamente han llevado millones de mujeres por sus derechos. En Agosto de 1910 tuvo lugar la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en la ciudad de Copenhague, Dinamarca. En esa oportunidad se instauró el Día Internacional de la Mujer para revindicar la lucha por la emancipación política y el derecho a voto de las mujeres.

El 25 de marzo del año siguiente se produce el incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, donde fallecieron 146 mujeres que trabajaban encerradas. Estas trabajadoras se habían movilizado por conseguir derechos laborales básicos con anterioridad, por lo que este hecho, conocido como uno de los mayores desastres industriales de la historia, llevó a mejorar las condiciones laborales de las mujeres.

Ejemplos como estos son los que llevaron a que el 8 de marzo de 1975 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemorara por primera vez de manera oficial el Día Internacional de la Mujer.

Son muchos los ejemplos de lucha de diferentes mujeres por conseguir igualdad de derechos y condiciones en los más diversos espacios y circunstancias. A lo largo de la historia de Chile muchas mujeres han tenido el valor de alzar la voz y oponerse a lo que la sociedad esperaba de ellas: Gabriela Mistral, Elena Caffarena, Violeta Parra, Eloísa Díaz, son algunos de los nombres que se podrían incluir en este listado.

En el ámbito de la educación también hay destacadas representantes. Una de ellas es Amanda Labarca, que en 1905, y con sólo 18 años, se tituló como Profesora de Estado con mención en Castellano en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Al año siguiente fue subdirectora de la Escuela Normal nº3 y en 1909 publicó su primera obra, Impresiones de la Juventud. Posteriormente continuó sus estudios en Educación Escolar en las universidades de Columbia (Estados Unidos) y La Sorbonne (Francia).

A su regreso impulsó las tertulias femeninas en el Palacio Urmeneta, lo que dio el pie para la formación del Consejo Nacional de Mujeres, presidido por Labarca, donde se elaboraron proyectos sobre derechos civiles, políticos y jurídicos de las mujeres, y que sienta las bases para que en 1925 se promulgue la Ley Maza, que reconoció por primera vez derechos civiles a las mujeres, aboliendo las restricciones legales que las mantenía en calidad de menores de edad.

En 1919 comienza a impartir la cátedra de Psicología Pedagógica en el Instituto Pedagógico y crea las Escuelas de Temporada de la Universidad de Chile. Entre 1927 y 1931 fue jefa de la Dirección General de Educación Secundaria del Ministerio de Educación. Defensora del derecho a la educación y al conocimiento para todos y todas, promueve a través de sus libros, cátedras y seminarios en diferentes países de América la necesidad de que la educación esté al servicio de la población y sus realidades.

Además de su importante rol en el fortalecimiento de la educación, Amanda Labarca también fue una reconocida sufragista, propiciando instancias de discusión sobre el rol de la mujer en la sociedad. Participó de la creación del Comité Nacional Pro Derechos Civiles de la Mujer, uno de los principales organismos involucrados en la aprobación de la ley 5.357, que en 1934 permitió que las mujeres participaran en los comicios municipales.

En 1945 fue presidenta de la Federación Chilena de Instituciones Femeninas (Fechif), que buscaba la participación de las mujeres en las elecciones parlamentarias y presidenciales, además de la revisión de otras leyes que frenaban la participación de las mujeres, y que en 1949 se materializó con la promulgación de la ley de sufragio femenino universal.

Amanda Labarca fue nombrada representante de Chile ante las Naciones Unidas, y entre 1947 y 1949 fue jefa de la sección de Status de la Mujer. En 1964 es distinguida como Miembro Académico de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile y en 1969 de la Academia de Ciencias Políticas, Sociales y Morales del Instituto de Chile. Posteriormente se dedicó a realizar estudios en relación a la educación y la mujer, y continuó con las tertulias femeninas hasta su fallecimiento el 2 de enero de 1975.

Otra destacada educadora de la época fue Isaura Dinator, también egresada del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, se tituló como Profesora de Estado en Matemáticas en 1903 y desde ese entonces comienzó a trabajar para mejorar las condiciones educacionales de las mujeres. En 1906 asume como subdirectora del Liceo de Niñas de Santiago nº2 (actualmente Liceo A-4 Isaura Dinator de Guzmán), que funcionaba como anexo del Liceo de Aplicaciones y que recibió a las alumnas del Instituto Pedagógico que realizaban sus prácticas profesionales docentes.

En 1919 asume la dirección del Liceo de Niñas nº1, y es la responsable de incorporar el nombre de Javiera Carrera al establecimiento. Durante sus años en la dirección, el liceo experimenta varios cambios beneficiosos, como la inclusión de nuevos planes de estudios y la inauguración de un curso para post-graduadas.

Formó parte, junto a Amanda Labarca y otras mujeres destacadas, de la fundación del Consejo Nacional de Mujeres.

Isaura Dinator fue la primera mujer en integrar el Consejo de Instrucción Pública (1925), para posteriormente convertirse en miembro de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Bellas Artes, además de ser presidenta del Taller Nacional de la Madre, vicepresidenta del Ejército de Salvación en Chile, miembro de la Liga Protectora de Estudiantes Pobres y de la Junta de Auxilio Escolar.

Irma Salas, titulada en 1924 como Profesora de Estado en Inglés del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile también fue una de las precursoras en el estudio e investigación en educación. En 1927 ingresó al Teacher’s College de la Universidad de Columbia, donde obtuvo el doctorado en Filosofía con mención en Educación, convirtiéndose en la primera mujer chilena en obtener un título de esa categoría.

Fue académica del Instituto Pedagógico, puesto en el que se desempeñaría por más de treinta años, realizando cátedras sobre Orientación Educacional y Vocacional, Métodos de Investigación, Organización y Administración escolarn Escolar, entre otras.

Participó de la creación del Liceo Experimental Manuel de Salas, siendo su directora entre 1933 y 1943, y posteriormente presidió la Comisión de Renovación del Sistema Escolar Secundario, que buscaba reformular la educación secundaria y que propuso la creación de más liceos experimentales, y que en 1953 termina por mandato del presidente Carlos Ibáñez del Campo.

En 1931, junto a otras mujeres destacadas de la época, participó en la creación de la Asociación de Mujeres Universitarias, organización que buscaba “extender y mejorar las oportunidades culturales, económicas y sociales de la mujer profesional y elevar la condición de la mujer en general, especialmente entre sus aspectos cultural, económico y cívico.”[1]

En 1946 Asume la jefatura del Departamento de Educación de la Facultad de Filosofía y Educación de la Universidad de Chile, donde funda y dirige el Instituto de Educación, dedicado a la investigación. En 1960, bajo el mandato del rector Juan Gómez Millas, dirige el programa de colegios universitarios que ofrecía carreras cortas en diferentes regiones de Chile, y que buscaba acercar la educación superior a las regiones para promover su desarrollo cultural y socioeconómico, los que posteriormente dio paso a las universidades e institutos profesionales regionales.

Irma Salas fue nombrada Especialista permanente en Educación por la Unesco en 1953, dirigió el Centro Latinoamericano de Formación de Especialistas en Educación, y en 1983 la Organización de Estados Americanos (OEA) le otorga el Premio Interamericano de Educación Andrés Bello.

 

Fuentes: Memoria Chilena, www.biografiadechile.cl, La Mujer Chilena: El Aporte Femenino Al Progreso de Chile, 1910-1960 (Felicitas Klimpel)



[1] Estatutos de la Asociación de Mujeres Universitarias de Chile

Juan
Hola, soy Juan y soy un escritor fanático. Escribo siempre que puedo y sobre temas que me interesan. Espero que disfrute leyendo el blog y por favor hágamelo saber si tiene alguna opinión u opiniones.

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